El acero de alma llena se utiliza ampliamente en estructuras metálicas por su gran resistencia y confiabilidad.
Estos perfiles se fabrican a partir de chapas soldadas en pórticos de soldadura automática, lo que garantiza precisión, continuidad en las uniones y calidad uniforme en toda la pieza.
Gracias a este proceso, se logran vigas robustas y seguras, ideales para galpones, tinglados y construcciones de gran envergadura.
Alta precisión: asegura uniones continuas y uniformes en toda la pieza.
Mayor resistencia estructural: garantiza soldaduras firmes y duraderas.
Productividad: permite fabricar vigas y perfiles de gran porte en menor tiempo.
Estandarización de calidad: soldaduras controladas y homogéneas.
Versatilidad: adaptable a diferentes espesores y dimensiones de chapa.
Optimización de costos: reduce retrabajos y desperdicios de material.

Capilla del Señor,
Buenos Aires.
Sup. 3.300 m2